lunes, 16 de octubre de 2017

LA BODA ESTA PREPARADA ,PERO LOS INVITADOS NO ERAN DIGNOS (Mt,22,8)

En las lecturas bíblicas que la liturgia nos propone, vemos cómo el Reino de Dios es visto como un gran festín. En la primera lectura, de Isaías, veíamos como el Señor prepara  para todos los pueblos un gran banquete donde todo el mundo podrá saciar su hambre y su sed, un banquete donde a partir de aquel momento no habrá tristeza, dolor, llanto, sufrimiento.
Y en lo que se refiere al evangelio, Mateo nos sitúa en una parábola de Jesús sobre el Reino de Dios, presentado como un gran banquete donde el rey invita a la gente, pero se encuentran con la respuesta negativa por parte de los invitados, que rechazan con diferentes argumentos la invitación del rey. Entonces, la invitación se extiende a todos los pueblos.
       Vemos, pues, que el Reino de Dios no es visto como un lugar misterioso, triste, oscuro, sino que el Reino de Dios es una manifestación de alegría, de amor de Dios a su pueblo. Así pués, la Escritura nos presenta que Dios quiere nuestra felicidad, que vivamos para siempre con él en su presencia, alegres y llenos de amor.
*(Invitados por el Señor. La Eucaristía)
       La invitación de la parábola del evangelio no fue un hecho puntual, sino que se actualiza cada domingo, cada semana, cuando el Señor nos invita a celebrar sacramentalmente su pasión, muerte y resurrección: la Eucaristía.
El Señor ha querido estar cerca de su pueblo. No solamente le ha dado la Eucaristía como camino para aprender a ser buenos cristianos; no solo nos ha enseñado unas cuantas lecciones o unos cuantos consejos para ser buenos y después marcharse para siempre. ¡No!. El Señor ha querido morar entre nosotros sin pecado, eso sí, ha querido perpetuar para siempre su donación total por amor a la cruz en la celebración de la Eucaristía, que es la expresión sacramental del Misterio Pascual.
             Cada domingo cada semana, somos invitados por Jesús a participar de este gran regalo que es la Eucaristía, donde le recibimos a él mismo, bajo las especies de pan y vino, para que tengamos vida, fuerza para toda la semana. En la Eucaristía nosotros damos gracias a Dios que nos invita a participar de esta vida divina, le pedimos perdón porque no siempre hacemos lo que está bien hecho, le damos gracias por todas las cosas buenas que hemos pasado y le pedimos fuerza para cargar las cruces de cada día.
Por otro lado, ante esta invitación del Señor, ¿cuál  es nuestra respuesta?¿Valoramos la Eucaristía como este don que es?¿participamos de ella y participamos activamente?¿Cómo vivimos cada uno la Eucaristía?¿Como un yugo, una obligación…..?
¿Cómo un gran regalo que Dios me hace, porque quiere comunicarse conmigo?
¡Digámosle que sí al Señor, no tengamos miedo!
*(Pero vestidos de fiesta)
       Pero no solamente se trata de decir que sí, sino que tenemos que estar bien dispuestos  y bien preparados. En el Evangelio, el rey recrimina a uno de los invitados que no lleva el vestido de fiesta y lo echa afuera. Nosotros hemos de llevar puesto el vestido de fiesta de las buenas obras, de la mirada limpia, del buen testimonio, del amor que tenemos a Dios que se manifiesta en el amor a los hermanos
Que la Celebración de la Palabra y de la Eucaristía de hoy nos ayude a prepararnos bien para recibir al Señor y démosle gracias por invitarnos.
¡Dichosos los invitados a su mesa!
(Josep Texido, Misa dominical)

LECTURAS DEL DOMINGO XXVIII DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO “A”

PRIMERA LECTURA
Preparará el Señor un festín, y enjugará las lágrimas de todos los rostros
Lectura del libro de Isaías 25, 6-10a
Preparará el Señor del universo para todos los pueblos, en este monte, un festín de manjares suculentos, un festín de vinos de solera; manjares exquisitos, vinos refinados.
Y arrancará en este monte el velo que cubre a todos los pueblos, el lienzo extendido sobre todas las naciones.
Aniquilará la muerte para siempre.
Dios, el Señor, enjugará las lágrimas de todos los rostros, y alejará del país el oprobio de su pueblo – lo ha dicho el Señor -.
Aquel día se dirá: «Aquí está nuestro Dios. Esperábamos en él y nos ha salvado. Este es el Señor en quien esperamos. Celebremos y gocemos con su salvación, porque reposará sobre este monte la mano del Señor».
Palabra de Dios.
Sal 22, 1-6
R. Habitaré en la casa del Señor por años sin término.
El Señor es mi pastor, nada me falta: 
en verdes praderas me hace recostar; 
me conduce hacia fuentes tranquilas 
y repara mis fuerzas. R.
Me guía por el sendero justo, 
por el honor de su nombre. 
Aunque camine por cañadas oscuras, 
nada temo, porque tú vas conmigo: 
tu vara y tu cayado me sosiegan. R.
Preparas una mesa ante mí, 
enfrente de mis enemigos; 
me unges la cabeza con perfume, 
y mi copa rebosa. R.
Tu bondad y tu misericordia me acompañan 
todos los días de mi vida, 
y habitaré en la casa del Señor 
por años sin término. R.
SEGUNDA LECTURA
Todo lo puedo en aquel que me conforta
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses 4, 12-14. 19 20
Hermanos:
Sé vivir en pobreza y abundancia. Estoy avezado en todo y para todo: a la hartura y al hambre, a la abundancia y a la privación. Todo lo puedo en aquel que me conforta. En todo caso, hicisteis bien en compartir mis tribulaciones.
En pago, mi Dios proveerá a todas vuestras necesidades con magnificencia, conforme a su riqueza en Cristo Jesús.
A Dios, nuestro Padre, la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
Palabra de Dios.
Aleluya Cf. Ef 1, 17-18
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. El Padre de nuestro Señor Jesucristo
ilumine lo ojos de nuestro corazón,
para que comprendamos cuál es la esperanza a la que nos llama R
EVANGELIO
A todos los que encontréis, llamadlos a la boda
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 22, 1-14
En aquel tiempo, volvió a hablar Jesús en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, diciendo:
«El reino de los cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo; mandó a sus criados para que llamaran a los convidados, pero no quisieron ir. Volvió a mandar otros criados encargándoles que dijeran a los convidados:
“Tengo preparado el banquete, he matado terneros y reses cebadas, y todo está a punto. Venid a la boda”.
Pero ellos no hicieron caso; uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios; los demás agarraron a los criados y los maltrataron y los mataron.
El rey montó en cólera, envió sus tropas, que acabaron con aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad.
Luego dijo a sus criados:
“La boda está preparada, pero los convidados no se la merecían. Id ahora a los cruces de los caminos, y a todos los que encontréis, convidadlos a la boda”.
Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete se llenó de comensales. Cuando el rey entró a saludar a los comensales, reparó en uno que no llevaba traje de fiesta y le dijo:
“Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin el vestido de boda?”.
El otro no abrió la boca. Entonces el rey dijo a los servidores:
“Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes”.
Porque muchos son los llamados, pero pocos los escogidos».
Palabra del Señor.
                                   
L

Algo rara debía tener aquel rey, aparentemente honorable, para que sus invitados excusaran su asistencia a la boda de su hijo.
El final de la parábola nos lo explica .aquel rey no guardaba las normas convencionales sociales, buscaba a sus invitados en los cruces de los caminos, allí donde solo se encuentran malhechores, igualaba en su mesa a malos y buenos, impuros o impuros.
¡Qué escándalo y perversión!. Pero este es nuestro Dios. El Dios de las fiestas, de los banquetes, el Dios que quiere reunir a todos sus hijos en torno a la misma mesa.
M

Todos hemos sido llamados al banquete del Reino (¿estaremos a la altura de las circunstancias o declinaremos la invitación don excusas banales?). Aunque nos veamos en las encrucijada de los caminos, recibimos la invitación al banquete (¿hemos descubierto que esta invitación da un sabor distinto a nuestra vida?). No importa dónde estemos; sólo se nos pide llevar el traje adecuado (¿qué debo cambiar en el traje que llevo ahora?
O

 Señor, hazme sentir la fortuna de recibir esta invitación a la fiesta de tu hijo. Ayúdame a preparar el traje digno para esa fiesta; en especial, quiero pensar  y buscar siempre la paz, decir solo cosas que ennoblezcan a todos mis hermanos. Con tu invitación envíame, Señor, la fuerza para hacer viva y actuante la Buena Noticia allí donde se desarrolle mi vida 

sábado, 23 de septiembre de 2017

Riqueza,Éxito y Amor .Elige tu huesped

 
Una mujer vio a tres ancianos sentados frente a su jardín.
Y les invitó a pasar.
_No podemos entrar en una casa los tres juntos –dijeron –
Nuestros nombres son: Riqueza, Éxito y  Amor. Elige tu huésped.
Como la mujer decidió que el invitado fuera Amor, este se puso en pie y comenzó a caminar hacia la casa. Los otros dos también se levantaron y lo siguieron. Ante la sorpresa de la mujer, los ancianos respondieron:
-Sí hubieras  invitado a riqueza o al Éxito, los otros dos habrían permanecido fuera. Pero ya que invitaste a Amor, donde el vaya nosotros vamos con él. Dondequiera que haya amor, hay también riqueza y éxito.

Evangelio del día  Sábado 24 del T.O.
Del santo Evangelio según san Lucas 8, 4-15

En aquel tiempo, habiéndose reunido una gran muchedumbre y gente que salía de toda la ciudad, dijo Jesús en parábola:
«Salió el sembrador a sembrar su semilla.
Al sembrarla, algo cayó al borde del camino, lo pisaron, y los pájaros se lo comieron.
Otra parte cayó en terreno pedregoso y, después de brotar, se secó por falta de humedad.
Otro parte cayó entre abrojos, y los abrojos, creciendo al mismo tiempo, la ahogaron.
Y otra parte cayó en tierra buena y, después de brotar, dio fruto al ciento por uno».
Dicho esto, exclamó:
«El que tenga oídos para oír, que oiga».
Entonces le preguntaron los discípulos qué significaba esa parábola.
Él dijo:
«A vosotros se os ha otorgado conocer los misterios del reino de Dios; pero a los demás, en parábolas,” para que viendo no vean y oyendo no entiendan”.
El sentido de la parábola es este: la semilla es la palabra de Dios.
Los del borde del camino son los que escuchan, pero luego viene el diablo y se lleva la palabra de sus corazones, para que no crean y se salven.
Los del terreno pedregoso son los que, al oír, reciben la palabra con alegría, pero no tienen raíz; son los que por algún tiempo creen, pero en el momento de la prueba fallan.
Lo que cayó entre abrojos son los que han oído, pero, dejándose llevar por los afanes y riquezas y placeres de la vida, se quedan sofocados y no llegan a dar fruto maduro.
Lo de la tierra buena son los que escuchan la palabra con un corazón noble y generoso, la guardan y dan fruto con perseverancia».
Palabra del Señor. / Gloría a ti Señor Jesús
*Una sola es la semilla, e infinitas las tierras, tantas como los corazones de nuestro pueblo. La tierra mala necesita ser cuidada, abonada, regada, para hacerse fértil. Las distinciones que aparecen en el texto ,lejos de ser una condena de quien se pueda identificar como borde del camino ,como terreno entre piedras o cardos ,son una invitación al cultivo de nuestra tierra .Señor ,sé nuestro hortelano y cultiva nuestra tierra para qué de frutos para tu Reino.
Para la reflexión, la oración y el compromiso.
_¿Ocupa la palabra de Dios en mi vida el lugar que le corresponde?¿Constituye el alimento básico de mi vivencia cristiana?
¿Conozco y practico alguna metodología para asimilarla más fecundamente o debería buscar medio para aprender?
¿Escucho al Señor antes de hablarle?¿Respondo a la Palabra que me dirige orando?


lunes, 11 de septiembre de 2017

Los cristianos no podemos reunirnos hoy en nuestros grupos y comunidades de cualquier manera:

Aunque las palabras de Jesús, recogidas por Mateo, son de gran importancia para la vida de las comunidades cristianas, pocas veces atraen la atención de comentaristas y predicadores. Esta es la promesa de Jesús:
 “Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”.
Jesús no está pensando en celebraciones masivas como las de la Plaza de San Pedro en Roma. Aunque solo sean dos o tres, allí está él en medio de ellos. No es necesario que esté presente la jerarquía; no hace falta que sean muchos los reunidos.
Lo importante es que “estén reunidos”, no dispersos, ni enfrentados: que no vivan descalificándose unos a otros. Lo decisivo es que se reúnan “en su nombre”: que escuchen su llamada, que vivan identificados con su proyecto del reino de Dios. Que Jesús sea el centro de su pequeño grupo.
Esta presencia viva y real de Jesús es la que ha de animar, guiar y sostener a las pequeñas comunidades de sus seguidores. Es Jesús quien ha de alentar su oración, sus celebraciones, proyectos y actividades. Esta presencia es el “secreto” de toda comunidad cristiana viva.
Los cristianos no podemos reunirnos hoy en nuestros grupos y comunidades de cualquier manera: por costumbre, por inercia o para cumplir unas obligaciones religiosas. Seremos muchos o, tal vez, pocos.
Pero lo importante es que nos reunamos en su nombre, atraídos por su persona y por su proyecto de hacer un mundo más humano.
Hemos de reavivar la conciencia de que somos comunidades de Jesús.
 Nos reunimos para escuchar su Evangelio, para mantener vivo su recuerdo, para contagiarnos de su Espíritu, para acoger en nosotros su alegría y su paz, para anunciar su Buena Noticia.
El futuro de la fe cristiana dependerá en buena parte de lo que hagamos los cristianos en nuestras comunidades concretas las próximas décadas.
No basta lo que pueda hacer el Papa Francisco en el Vaticano. No podemos tampoco poner nuestra esperanza en el puñado de sacerdotes que puedan ordenarse los próximos años. Nuestra única esperanza es Jesucristo.
Somos nosotros los que hemos de centrar nuestras comunidades cristianas en la persona de Jesús como la única fuerza capaz de regenerar nuestra fe gastada y rutinaria. El único capaz de atraer a los hombres y mujeres de hoy. El único capaz de engendrar una fe nueva en estos tiempos de incredulidad. La renovación de las instancias centrales de la Iglesia es urgente. Los decretos de reformas, necesarios. Pero nada tan decisivo como el volver con radicalidad a Jesucristo.




José Antonio Pagola

¿Cómo actuar cuando hay conflicto en el seno de la comunidad cristiana?

¿Cómo actuar cuando hay conflicto en el seno de la comunidad cristiana?
Como en todo grupo humano en la comunidad de Mateo también aparecieron problemas internos .Mateo debió hacerse preguntas parecidas a las siguientes:¿Cómo actuar cuando hay conflicto en el seno de la comunidad cristiana?¿Cómo proceder cuando un miembro de la comunidad se comporta de manera incoherente con lo que ha de se ser el seguimiento de Jesús?Con toda seguridad .Mateo se acordó de Jesús y de su manera de afrontar los conflictos en el grupo de los doce.
“El que quiera ser grande que sirva a los demás “
Mateo se acordaba muy bien de las ambiciones frecuentes personales y de las frecuentes discusiones. En su memoria aparecía nítido el momento en el que la madre de Santiago y Juan le pidió a Jesús un puesto de honor para sus hijos. Pero, sobre todo, recordaba la respuesta de Jesús.
Primero les hizo caer en cuenta de cómo los poderosos se imponen y oprimen a los pueblos, pero, sobre todo, se acordaba de sus palabras:
”Entre vosotros no ha de ser así. El que quiera ser grande que sirva a los demás.”(Mt 20,26-27).
Testimonio de la comunión Fraterna
A la luz de Jesús quedaba claro, para Mateo y para nosotros, que las relaciones en la comunidad cristiana no pueden asentarse sobre valores como el egoísmo, el afán de poder y riqueza, el individualismo, la indiferencia o el desprecio del otro. El Evangelio sitúa las relaciones en otro plano. El valor fundamental ha de ser el ser el servicio: vivir la vida, no al servicio de mis intereses particulares, sino al servicio de los otros. Eso es lo que hizo Jesús.
Dice el papa Francisco:”Dentro del Pueblo de Dios y en las distintas comunidades, ¡Cuantas guerras!
La mundanidad espiritual lleva a algunos cristianos  a estar en guerra con otros cristianos que se interponen en su búsqueda de poder, prestigio, placer o seguridad económica”(Evangelii Gaudium ,98).
¿Qué hacer las comunidades cristianas en medio de un mundo lacerado por las guerras y la violencia  o herido por un difuso individualismo que divide a los seres humanos y los enfrenta unos a otros  en pos del propio bienestar? Francisco nos pide esto:
” A los cristianos  de todas las comunidades del mundo, quiero pediros especialmente un testimonio de comunión fraterna que se vuelva atractivo y resplandeciente.

 Que todos puedan admirar cómo os cuidáis unos a otros, cómo os dais aliento mutuamente y cómo os acompañáis: En esto reconocerán que sois mis discípulos, en el amor que os tengáis unos a otros.”(Jn13,35) (Evangelii Gaudium ,99)

Lecturas del Domingo XXIII  del Tiempo Ordinario ciclo “A”
10 de septiembre 2017
PRIMERA LECTURA
Sí no hablas al malvado, te pediré cuenta de su sangre
Lectura de la profecía de Ezequiel 33, 7-9
Esto dice el Señor:
«A ti, hijo de hombre, te he puesto de centinela en la casa de Israel; cuando escuches una palabra de mi boca, les advertirás de mi parte.
Si yo digo al malvado: “¡Malvado, eres reo de muerte!”, pero tú no hablas para advertir al malvado que cambie de conducta, él es un malvado y morirá por su culpa, pero a ti te pediré cuenta de su sangre.
Pero si tú adviertes al malvado que cambie de conducta, y no lo hace, él morirá por su culpa, pero tú habrás salvado la vida».
Palabra de Dios.
Sal 94, 1-2. 6-7. 8-9
R. Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón»
Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos. R.
Entrad, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía. R.
Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masa en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y me tentaron, aunque habían visto mis obras». R.
SEGUNDA LECTURA
La plenitud de la ley es el amor
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 13, 8-10
Hermanos:
A nadie le debáis nada, más que amor mutuo; porque el que ama ha cumplido el resto de la ley. De hecho, el «no cometerás adulterio, no matarás, no robarás, no codiciarás», y cualquiera de los otros mandamientos, se resume en esto: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo».
El amor no hace mal a su prójimo; por eso la plenitud de la ley es el amor.
Palabra de Dios.
EVANGELIO
Si te hace caso, has salvado a tu hermano
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 18, 15-20
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Si tu hermano peca, repréndelo estando los dos a solas. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un gentil o un publicano.
En verdad os digo que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en los cielos, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en los cielos.
Os digo, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre que está en los cielos. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos».
Palabra del Señor./Gloria a ti Señor Jesús
Para la reflexión, la oración y el compromiso.
¿Valoro debidamente la vida de comunidad?¿Vivo la fe en comunidad?.
¿Cómo experimento la presencia del Señor en la vida de familia, grupo y comunidad? ¿Murmuro, paso o corrijo? ¿Pido ser corregido? ¿Me preocupo de animar a otros?

Plegaria
Sentimos, Señor, tú presencia, cálida, amistosa, resucitada.
Gracias por quedarte con nosotros.
Nos miras con amor inmerecido, un amor que nos limpia y nos recreas.
Enciende nuestro corazón con tu palabra, enséñanos a partir el pan. A compartir lo que tenemos, lo que somos. Nadie excluido de nuestra mesa.
Enséñanos a vivir en la común –unión. Tú, el primer enfermo de fraternidad, tú, que abres los brazos totalmente.
Para acogernos a todos. Tú, que te haces comestible, te haces pan para alimentarnos con tú mismo Espíritu.
Queremos estar siempre contigo, reconocerte en el camino, en cada hermano que sale a nuestro encuentro,
En cada pobre o desvalido, en cada anciano  y enfermo, en cada inmigrante y mendigo.
En cada víctima del odio, del terror, del egoísmo humano.
Haznos, Señor, Eucaristía, signos de tu amor y de tu entrega.
Testigos de tu amor y de tú entrega.
Testigos de amistad y comunión, en nuestra sociedad, en nuestro barrio, parroquia, o pueblo.
¡Gracias ,Señor ,por tu presencia ¡
¡ y quédate siempre con nosotros!

sábado, 2 de septiembre de 2017

las cruces no se encargan ,vienen solas ellas.


El Evangelio en la Zona Rural.
En la zona Rural
L
 Jeremías se encuentra contrariado por una misión que no eligió por sí mismo, sino a la que ha sido destinado por Dios y siente el peso de esa labor .Por su parte, Jesús es consciente de que la misión de anunciar la Buena Nueva le llevará a un conflicto que culminará en su muerte, y comparte esto con sus discípulos como un doble signo: anuncia su destino y también el destino de todos los que sean fieles a la misma misión.
m
A los discípulos de Jesús los conflictos nos pueden venir de fuera ,de la familia ,de los amigos ,de los que piensan y viven de otro modo .
Sin embargo, uno de los conflictos más fuertes es el que se gesta en el interior de uno mismo cuando, movidos por el miedo y la desesperación, dejamos de experimentar la cercanía y la fuerza de Dios, que nunca nos abandona .Cristo nos invita a que no nos dejemos dividir y nos mantengamos entregados a la misión.
O
Señor ,sé tú la fuerza que necesitamos para seguirte ,sé tú fiel el vigor que nos ayude a cargar con la cruz sin miedo y sin murmuraciones. Que nuestra vida sea una agradable ofrenda a tus ojos. Ayúdanos a entregarnos al servicio de nuestros herman@s .Que podamos gozar de tu reino de la recompensa que regalas a los que han amado hasta el límite.
Lecturas
1.   Del profeta Jeremías 20,7-9
Notas: El profeta Jeremías pone por escrito en primera persona sus luchas con Dios. Son las llamadas confesiones de Jeremías. El Texto litúrgico solo propone el inicio de la confesión. Es la experiencia de un hombre que vive la vocación con tensión (me sedujiste), con la lucha interna (me forzaste) ,ante la que cede finalmente (me pudiste).Jeremías no presume de su condición de profeta; todo lo contrario  su misión es motivo de oprobio ,burlas y rechazo. Jeremías no es un profesional de la Palabra de Dios en sentido peyorativo, no hace de ella su oficio ni su fuente de ingresos. La fragilidad del mismo profeta hace que tenga la tentación de abandonar su misión, de ceder, pero la Palabra de Dios es fuego ardiente. La Palabra de Dios no viene por la carne (herencia, entendimiento) sino por el don de Dios (fuego abrasador e incontenible). La experiencia profética no se vende ni se compra, es regalo de Dios a su Elegido
2.    Salmo responsorial 62,2.3-.5-6.8-9
“Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío”
3.    Segunda lectura de la Carta del apóstol san Pablo a los Romanos 12,1-2.
Notas: La comunidad de Roma tiene sus orígenes judíos, pero la gran mayoría de los conversos provenía del paganismo. La fe no es una filosofía más, tal como era corriente en la Roma imperial que importaba cultos orientales, la nueva fe es una opción religiosa monoteísta como el judaísmo. El creyente que se incorpora a Cristo salvador nace de a una nueva vida.la nueva fe supone una nueva moral, nuevas actitudes, nuevas formas de afrontar las relaciones. San Pablo inicia así una serie de exhortaciones a vivir conforme a la nueva condición. Contrapone la vida honesta al culto, en Roma, como tantas civilizaciones, el culto se desligaba de la ética. Pablo propone la propia existencia como verdadero culto agradable a Dios; les pide mantenerse fieles en un ambiente ajeno a la nueva fe, donde la comunidad vivía su fragilidad y su pequeñez.
4.    Evangelio según san Mateo 16,21-27.
Notas:. Si leemos seguido este texto seguido del de la semana pasada (Confesión de Cesárea, bienaventuranza, nombramiento y misión) sorprende sobremanera la represión tan dura que le hace Jesús a Pedro. Pedro se sigue moviendo en los esquemas del restauracionismo del Reino de Israel, de la autoridad como poder y del rechazo del  fracaso y de la debilidad humana. El texto traducido tradicionalmente como “de mi vista “es en realidad “ponte detrás de mí”, el error de Pedro consiste en rechazar el seguimiento tal como lo propone Jesús y querer ser él quien indique el camino que les lleve a Jerusalén .Jesús llama a Pedro, al mismo tiempo que le había dicho bienaventurado en unos versículos más arriba  ahora lo llama Satanás .,esto es Tentador. Pedro aparece aquí como el que trata de persuadir a Jesús para que abandone su camino que no es otros que el del mismo Dios. Con la contraposición “perder –salvar la vida “. Mateo nos pone en la disyuntiva de seguir los caminos de Jesús o ponernos en línea con otros proyectos de vida distintos a los del Evangelio.

1.    COMENTARIOS Y REFLEXIONES
*El profeta Jeremías entendió que la verdadera libertad coincide con el cumplimineto de la voluntad de Dios.Pero la obediencia a Dios le hizo caminar por una senda dificil. En momentos especialmente duros llegó a maldecir su nacimiento ,tentado por la desesperacion .Pero su presncia lo abrasaba por dentro.
“Me sedujiste,Señor “ equivale a lo que entendemos por gracia de Dios ;”me deje seducir” equivale a libertad humana dejar hacer a Dios,puesto que su acción es siempre beneficiosa. El sufrimiento es consecuencia del compromiso. No hace falta que el creyente busque la cruz ,la gente se encarga de echársela encima ;a veces son incluso ,los propios amigos .
Jeremías nos revela su experiencia mística :”La palabra era en mis entrañas fuego ardiente “;pero nos cuenta también su experiencia dolorosa para continuar con la misión profética que Dios le ha encomendado,es decir ,por no dar la espalda a su vocación.
La vida de Jesús no fue diferente a la de Jeremías ni a la nuestra .
Las dificultades le salían al paso por todos los ángulos .Hasta su  intimo amigo Pedro le quiso apartar de su destino.Pero Jesús es enérgico con todo el que le tienta :”Quítate de mi vista ,Satanás …;tú piensas como los hombres ,no como Dios .”
Tal vez por esto Jesús insiste tanto en el Valor de andar por la vida despiertos y vigilantes . San Pablo apuntaba :no os ajustéis a este mundo,Bucad la voluntad de Dios ,lo bueno lo que le agrada ,lo perfecto.”Para Jesús no hay otro valor que supere el cumplimiento de la voluntad de Dios .En resumen ,Dios seduce. La vocación cristiana es atractiva ,ilusionante ,pero no esta exenta de riesgos y de sacrificios ;no hay verdadero seguimiento cristiano sin cruz .Pero recordemos “dichosos los perseguidos …porque de ellos es el Reino de los Cielos…..(Silencio de Interior)

2 COMENTARIOS Y REFLEXIONES


El evangelista hoy nos invita a seguir el camino  más difícil, pero  él único que nos llevará a la salvación.
Debemos vivir como Jesús, abiertos, acogedores; buscando no sólo nuestro bien, sino el bien común.
Hoy, vivimos a nuestro aire, tratando cada día de tener más, nada nos satisface. Cambiamos continuamente y nos vamos haciendo esclavos del consumismo. Poco nos importa que haya hermanos que cada día mueren por pasar las fronteras buscando una vida digna.
Jesús no puede hablar con más claridad: quién quiera salvarse debe seguirle, liberarse de las ataduras, amar sin límites, confiar totalmente en Él.
A todos nos gusta vivir cómodamente, sin conflictos ni sobresaltos, pero si queremos ser fieles a Cristo tenemos que perder privilegios, soltar comodidades y aprender a vivir arriesgando la vida por los demás. Sólo de esa forma ganaremos la verdadera vida.
¿Estamos dispuestos a correr el riesgo personalmente? ¿Y con nuestra comunidad?

(Paz y bien )

Reflexión

Recuerdo una tienda de confecciones de ropa para caballeros. Un letrero decía: “Sólo confeccionamos trajes a medida”. Allí sólo se hacia el traje sobre pedido y medidas concretas. Nada de trajes en serie.
Se me quedó el titulo en la memoria. Y, en más de una ocasión se me ocurrió pensar:
¿Qué sucedería si en cada puerta de la Iglesia hubiese un letrero que dijese:”se confeccionan cruces a medida”?.
Luego, yo mismo me rio de mi tonto pensamiento. Porque a decir verdad. ¿Alguien se imagina que habría clientes tomándose la medida de sus propias cruces?
Además, ¿estaría la gente más contenta con su propia cruz a medida?
¿No abría luego demasiada gente haciendo reclamos, diciendo que la cruz que encargó no le cae bien y quiere que se la haga otra nueva o se cambien por otra?
-. Felizmente que no existen esos letreros.
Y felizmente no es la iglesia ninguna carpintería de hacer cruces.
Primero ,porque las cruces no se encargan ,vienen solas ellas.
Segundo ,porque las cruces no las hace ni la Iglesia ,ni tampoco Dios es carpintero de cruces.
Las cruces se van encontrando por el camino de nuestras fidelidades al Evangelio.
Y no hay cruces a medida. La única medida son las exigidad del Evangelio.
Todas las cruces son iguales.
Solo cambian los hombros.
_. A Jesús no le tomaron antes las medidas de los hombros ,ni tampoco calcularon el peso.¿Para qué?. Si todas pesan igual. A Jesús le dieron la primera que encontraron. Estoy seguro que le dieron hasta una de segunda mano.
No hay cruces especializadas. Tal vez ,por eso mismo ,son cruces que algo tienen de humano. Las cruces no son clasistas. Tal vez ,las únicas especializadas son esas que llevamos colgadas al cuello. Esas si son clasistas ,porque mientras uno lleva una cruz de madera ,puede que tú cuelgues a tu cuello una de oro .
Además ,confieso ,que esas cruces me suelen gustar muy poco No me gustan las cruces que colgamos. Me parece más cruces y más autenticas las cruces donde nos cuelgan a nosotros.
Las cruces no son para colgarlas sino para colgarnos nosotros en ellas. Aquellas no duelen nada. Esta, donde te cuelgan, esas sí te garantizo que son de pura ley. Jesús no llevó su cruz colgada del cuello. A Él le colgaron de una cruz.
Cuando leo los textos evangélicos como el del Evangelio de hoy o cómo salió Jesús camino del Calvario, una de las cosas que más me admira, es la sencillez de la descripción .Lo dicen como si tal cosa.”Empezó a explicar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén y padecer allí mucho por parte de los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, y que tenía que ser ejecutado  y resucitar al tercer día.” O como leemos en el relato de la Pasión: Le pusieron una cruz y salió de camino con ella. Así de simple. Salió con la que le tocó en suerte.
Yo no se si era más pesada que otras, más pequeña que las otras. Y la verdad que nunca me interesó mucha la calidad de su madera, ni su peso  y menos el tamaño. Porque, aunque las cruces no se hacen a medida, según las vas llevando, tú te vas haciendo a la medida de ellas. Tú mismo vas creciendo hasta dar la talla.
Y esto es lo que tantas veces olvidamos. Nos preocupamos  mucho de la calidad de nuestras cruces. Porque, a decir verdad, yo no encuentro a nadie que esté a gusto con la suya.
Cuando Jesús llegó a la cima, cruz y crucificado ya no eran dos. Estaban tan identificados que parecían uno. Por eso, aún hoy, cuando hablas de la Cruz, ves algo más que dos palos. Lo ves a Él. Y cuando hablas del Crucificado, en realidad ves y piensas también en los dos maderos.
Por otra parte, creo que es la única manera bella y elegante de llevar la cruz. E incluso la menos dolorosa. Porque cuando cargamos la cruz y nos vamos revolviendo bajo ella, sus esquinas hieren mucho más duramente en nuestra carne.
¿Qué hago hoy con mis cruces?
¿Protestas  de que a ti te ha tocado la más pesada de todas?
¿Quieres cambiarla por otra?
¿Tratas de aceptarla e identificarte con ella?