viernes, 14 de abril de 2017

Estas ahí, torturado, compañero en el dolor del emigrante clandestino y de víctimas de la violencia, de las personas que sufren sus cruces de cada día.......


Despreciado ….. varón de dolores……
, era como aquel de quien se aparta la vista……
“Hoy, el día en que muere Jesús, el profeta de la vida, en el amor se hace radical……
Descubro que mis deseos son raquíticos, mis preocupaciones insignificantes.”
Del libro de Isaías 52, 13-53, 12
Mirad, mi siervo tendrá éxito, subirá y crecerá mucho.
Como muchos se espantaron de él, porque desfigurado no parecía hombre, ni tenía aspecto humano, así asombrará a muchos pueblos, ante él los reyes cerrarán la boca, al ver algo inenarrable y contemplar algo inaudito.
¿Quién creyó nuestro anuncio?, ¿a quién se reveló el brazo del Señor?
Creció en su presencia como brote, como raíz en tierra árida, sin figura, sin belleza.
Lo vimos sin aspecto atrayente, despreciado y evitado de los hombres, como un hombre de dolores, acostumbrado a sufrimientos, ante el cual se ocultan los rostros, despreciado y desestimado.
Él soportó nuestros sufrimientos y aguantó nuestros dolores; nosotros lo estimamos leproso, herido de Dios y humillado; pero él fue traspasado por nuestras rebeliones, triturado por nuestros crímenes.
Nuestro castigo saludable cayó sobre él, sus cicatrices nos curaron.
Todos errábamos corno ovejas, cada uno siguiendo su camino; y el Señor cargó sobre él todos nuestros crímenes.
Maltratado, voluntariamente se humillaba y no abría la boca; como cordero llevado al matadero, como oveja ante el esquilador, enmudecía y no abría la boca.
Sin defensa, sin justicia, se lo llevaron, ¿quién se preocupará de su estirpe?
Lo arrancaron de la tierra de los vivos, por los pecados de mi pueblo lo hirieron.
Le dieron sepultura con los malvados, y una tumba con los malhechores, aunque no había cometido crímenes ni hubo engaño en su boca.
El Señor quiso triturarlo con el sufrimiento, y entregar su vida como expiación; verá su descendencia, prolongará sus años, lo que el Señor quiere prosperará por su mano.
Por los trabajos de su alma verá la luz, el justo se saciará de conocimiento.
Mi siervo justificará a muchos, porque cargó con los crímenes de ellos.
Le daré una multitud como parte, y tendrá como despojo una muchedumbre.
Porque expuso su vida a la muerte y fue contado entre los pecadores, él tomó el pecado de muchos e intercedió por los pecadores.
Palabra de Dios.


¡Creo en ti Jesús!
Te veo fracasado.
Oigo los gritos, presuntuosos de quienes rechazan tu amor.
Estas ahí, torturado, compañero en el dolor
del emigrante clandestino y de víctimas de la violencia, de las personas que sufren sus cruces de cada día........
Aunque me llamen insensato, creo en ti.
Porque un amor como el tuyo, que se da sin medida, hasta la muerte, genera esperanza, salud, liberación.
Creo en ti, Jesús, este viernes, porque tu amor no termina en este Viernes Santo.

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