lunes, 17 de julio de 2017

Y desde entonces no todo es malo en el mundo,




Hoy, tod@s sembramos .No podemos producir los mismos frutos. No todos somos tierra buena.

EL MISTERIO DE LA RESPUESTA DE DIOS
(DOMINGO 15)
Reflexión
Erase una madre que tenía tres hijos. Cuando se fueron a la universidad les regaló una planta para que alegrara sus habitaciones. Al final del curso fue ayudarles a recoger sus cosas. En la habitación del hijo mayor, la maceta sin planta estaba en un rincón. La tierra estaba cubierta de chicles .¿Que le ha pasado a la planta?, le preguntó la madre .Me olvide de sacarla de la caja y cuando lo hice ya estaba muerta .
Cuando fue a recoger  al segundo hijo, la planta estaba en una estantería. Sólo había dos palitos secos clavados en la tierra. ¿Eso  es todo lo que quedaba de la planta? Le pregunto la madre. Oh, no quería que lo vieras .la planta estuvo hermosa hasta el día de Acción de Gracias. Después vinieron los trabajos, las fiestas y me olvide de regarla.
Finalmente fue a ver a su tercer hijo. Y, oh sorpresa, la planta estaba verde y hermosa.
Tú no mataste la planta, dijo la madre.
Claro que no. La planta me recordaba tu amor y yo sabía que tú querías que la riegue y la cuide. La he regado todos los días y cómo puedes ver ha crecido mucho.
Tú no mataste la planta.
¿Se imaginan la alegría de la madre al ver que, al menos, uno de sus hijos había sido fiel a su amor y la había cuidado?
Hoy Jesús nos ha contado una historia parecida. La historia del sembrador .la historia de una semilla. ¿Quién es el sembrador?.Jesús
¿Cuál es la semilla sembrada? La Palabra de Dios.
¿Cuál es la tierra sembrada? El corazón
Jesús se pasó la vida sembrando incansablemente el amor de Dios, la semilla del Reino, de la paz y del perdón. Y sembró todos los corazones.
Hoy sigue sembrando en nuestros corazones con su Palabra a través del Espíritu Santo y de la Iglesia.
En este mundo lleno de palabras y anuncios  comerciales, todos quieren vendernos algo.
Tenemos que alegrarnos porque Jesús, el sembrador no viene a vendernos nada, no viene a hacer anuncios de coches o a ofrecernos unas fantásticas vacaciones. Viene a plantar la semilla del amor en el corazón. Y nos alegramos porque esta semilla ha dado y sigue dando frutos de salvación.
La Palabra de Jesús no es una palabra como la tuya  o la mía, es una palabra eficaz, de amor, una palabra que se hace silencio en la cruz y nos riega con su sangre. Y desde entonces no todo es malo en el mundo, no hay dominio absoluto de los ídolos.
Venimos a pedirle al sembrador que nos ayude a dar frutos buenos de responsabilidad de padres, de fidelidad de esposos  de la preocupación de los hijos, del trabajo bien hecho, del amor a la iglesia, de una fe cada día más viva y compartida.
Jesús nos dice que él se canso de sembrarlo todo. Sembró en el camino, en las zarzas, en las rocas, y en la tierra. Sólo la tierra buena produjo frutos. Y toda la tierra produjo lo mismo.
El misterio de la respuesta a Dios.
El misterio de la libertad humana.
Hoy, tod@s sembramos .No podemos producir los mismos frutos. No todos somos tierra buena.
En cierta ocasión, un reportero le pregunto a un agricultor si podía divulgar el secreto de su maíz, el cual ganaba el concurso al mejor producto del año tras año. El agricultor confesó que se debía a que compartía su semilla  con los vecinos.
¿Por qué comparte su mejor semilla de maíz con los vecinos, si usted también entra en el mismo concurso año tras año ¿preguntó el reportero.
“Verá usted, dijo el agricultor, el viento lleva el polen del maíz de calidad inferior, la polinización  cruzada degradaría constantemente la calidad del mío. Si voy a sembrar buen maíz, debo ayudar a que mi vecino también lo haga.”
Oración
Tu Señor eres el sembrador.
Tu siembras en nuestros corazones tu Evangelio
Y luego esperas.
Cada uno tenemos nuestra respuesta personal.
Puede que muchas semillas, encuentren corazones duros como el camino.
Lleno de zarzas y espinos o con demasiadas piedras.
Corazones que son tierra fértil.
Pero también, encuentras corazones generosos capaces de florecer
El treinta, el sesenta o el cien por cien.
Así quienes florecen en la generosidad
Suplen con creces la semilla que se perdieron.
Que en mi corazón broten esas tus semillas
y pueda compensar
aquellas otras que se perdieron.

Del santo Evangelio según san Mateo
Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó, y toda la gente se quedó de pie en la orilla. Les habló muchas cosas en parábolas: «Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, un poco cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se lo comieron. Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y, como la tierra no era profunda brotó enseguida; pero, en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó. Otra cayó entre abrojos, que crecieron y la ahogaron. Otra cayó en tierra buena y dio fruto: una, ciento; otra, sesenta; otra, treinta. El que tenga oídos, que oiga».
Se le acercaron los discípulos y le preguntaron.
¿Por qué les hablas en parábolas?
Él les contestó:
A vosotros se os ha concedido  conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no. Porque al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene. Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender. Así se cumplirá en ellos la profecía de Isaías: Oiremos con los oídos sin entender, mirareis con los ojos sin ver: porque esta embotado el corazón del este pueblo, son duros de oídos, ni entender con el corazón, ni convertirse para que yo los cure.
Dichoso vuestros ojos, porque ven y nuestros oídos, porque oyen. Os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis vosotros y no lo vieron, y oír lo que oís  y no lo oyen .Vosotros oís lo que significa la parábola del sembrador:
Si uno escucha la palabra del reino sin la, viene el Maligno y roba lo sembrado en su corazón Esto significa lo sembrado al borde del camino
Lo sembrado  en terreno pedregoso significa el que la escucha y la acepta en seguida con alegría: pero no tiene raíces, es inconstante, y en cuanto viene una dificultad  o la persecución por la palabra sucumbe.
Lo sembrado en zarzas significa el que escucha la palabra, pero las afanes de la vida y seducción de las riquezas las ahoga y se quedan estéril .lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ese dará fruto y producirá cien o sesenta o treinta por uno. (13, 1-23)

Palabra del Señor.

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